Uno de cada diez alumnos de Educación Primaria en nuestro país afirma haber sufrido acoso en la escuela, y uno de cada nueve, ciberacoso*, siendo el resultado en ambos casos un profundo sufrimiento por parte de niños y niñas al carecer de recursos emocionales para hacerle frente.
Desde Aldeas llevamos más de 25 años trabajando en su prevención mediante programas de educación en valores en los que cada año participan en torno a 200.000 niños y niñas de Educación Infantil y Primaria, y en los que se tratan conceptos como el respeto, la igualdad, la confianza, la responsabilidad o la solidaridad, entre otros. Además, desarrollamos Programas de Mediación Escolar, a través de los cuales los alumnos y alumnas pueden aprender cómo contribuir a mejorar la convivencia en su centro, prevenir y afrontar conflictos y acompañar a niños, niñas y adolescentes que se encuentran solos.
Los planes de prevención y detección temprana son esenciales para garantizar un ambiente seguro en las aulas y en base a nuestra experiencia a lo largo de un cuarto de siglo reclamamos seis medidas para prevenir el acoso en las aulas:
1.- La formación del profesorado para prevenir el acoso escolar, y actuar cuando se produce, debe formar parte de los planes de estudios de todas las carreras relacionadas con la docencia y ser continua mientras se ejerza la profesión.
2.- La educación en valores ha de estar incluida en los currículos oficiales de Educación Infantil, Primaria y Secundaria, para aportar a los niños, niñas y adolescentes las herramientas que les permitan no recurrir a la violencia.
3.- La aplicación de los protocolos de actuación frente a presuntos casos de acoso escolar ha de estar a cargo de especialistas ajenos a los centros educativos.
4.- El acceso de las familias a información debe de ser esencial para que aprendan a detectar posibles indicios de que sus hijos o hijas puedan estar sufriendo acoso: alteraciones en su estado de ánimo o comportamiento -tristeza o irritabilidad, o en su lenguaje corporal- evitar ir al colegio e incluso salir de casa-
5.- Campañas de sensibilización que lleguen a toda la sociedad deben de ser imprescindibles para generar conciencia.
6.- Sin estadísticas oficiales fiables que reflejen la realidad en torno al acoso escolar y que permitan realizar un seguimiento, no es posible erradicarlo con garantías de éxito: número de niños, niñas y adolescentes que lo sufren, cuántos de ellos tuvieron que cambiar de colegio, cuántos sufrieron problemas psicológicos o psiquiátricos, cuántos los arrastran hasta la edad adulta o cuántos desarrollan comportamientos o ideaciones suicidas.
El acoso escolar es un problema que traspasa los muros de los centros escolares y que concierne a toda la sociedad, siendo su implicación fundamental para erradicarlo. Es preciso, por una parte, romper el silencio para que los niños, niñas y adolescentes que lo sufren sepan que no están solos. Y, por otra, aportar a la infancia y la adolescencia los recursos emocionales y relacionales necesarios para que descarten la violencia en sus acciones, sepan defenderse y ayudar a otros, así como acudir a un adulto que les apoye en caso de necesidad.
* Estudio estatal sobre la convivencia escolar en centros de Educación Primaria. Ministerio de Educación, 2023.




